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miércoles, 29 de octubre de 2014

La Magia del Ciberperiodismo

En los últimos años han surgido diferentes denominaciones para este concepto: Periodismo digital, periodismo electrónico, periodismo en línea, e-periodismo, ciberperiodismo, etc. En español, hasta el momento, han sido más habituales el empleo de los términos periodismo digital y periodismo electrónico. Todos ellos aluden a particularidades de la producción, empleo o difusión de los periódicos en Internet. Su uso, sin embargo, resulta ambiguo. Hoy en día, el empleo de tecnologías electrónicas y digitales en la producción y difusión de cualquier medio de comunicación en cualquier soporte, es básico.

            Del mismo se define el ciberperiodismo como una especialidad de periodismo que emplea el ciberespacio para investigar, producir y sobre todo difundir contenidos periodísticos.

 Los criterios de predominio de unos determinados topoi en cada texto (géneros Narrativos, interpretativos, dialógicos y argumentativos) se completan con el análisis de las estructuras hipertextuales de cada ítem analizado y el empleo de las posibilidades multimedia, interactivas y temporales. Se consigue con ello que las propias características de los cibertextos, distintivas del nuevo modelo, representen las Variables fundamentales de su análisis y de los géneros a ellos ligados. Existen Procedimientos similares vinculados a las características de los medios digitales de probada eficacia para determinar el nivel de cibermedialidad de estos (López et al., 2005). Las metodologías analítico -descriptivas que se proponen, vinculadas al examen de la hipertextualidad, la multimedialidad, la i nteractividad, la temporalidad y la tempestividad, resultan razonadas y justifican, por tanto, su operatividad.

HIPERTEXTUALIDAD:

 El estudio empírico de los géneros hipertextuales requiere un método adaptado y operativo que permita conocer de qué manera estas modalidades cibertextuales se dotan de una superestructura coherente y cómo ésta, armada mediante nodos de contenido y enlaces, consigue garantizar el cumplimiento de las funciones básicas tradicionales de estas modalidades, su sentido y eficacia comunicativa. A la medida de estos aspectos, conviene plantear procedimientos basados en la integración de enfoques inductivos, dirigidos al análisis de las estructuras hipertextuales que presentan actualmente los prototipos de los cibermedios, y deductivos, apoyados en la reflexión de un modelo ideal de estructuración para internet. Por ello, diseñar métodos de observación centrados en la funcionalidad del hipertexto como estructura organizativa de contenidos parece ser lo más adecuado. A este respecto, los modelos hipertextuales cuentan con una base teórica y formal que señala cuáles son los elementos básicos a analizar dentro del sistema hipertextual que encierra cada prototipo. Así, cabe focalizar el análisis en sus dimensiones simples, a partir de dos categorías conceptuales de análisis como son la composición y la estructura del hipertexto.

MULTIMEDIALIDAD

Tanto los investigadores como los profesionales de la comunicación se refieren unánimemente a la multimedialidad como una característica inherente al ciberperiodismo. Esta cualidad, que consiste en combinar en un discurso informativo distintos códigos comunicativos –texto, imagen, sonido–, es en efecto un concepto clave para investigar sobre las características de los contenidos y géneros ciberperiodísticos. Dichos elementos pueden disponerse meramente yuxtapuestos o de forma integrada.

Lenguaje multimedia
Elementos empleados:
1. Texto
2. Sonido
3. Imagen
a. Fija
b. En movimiento
4. Infografía
5. Programas autoejecutables (applets Java,
Flash...)
Combinación de elementos:
Yuxtaposición
Integración

INTERACTIVIDAD Y PARTICIPACIÓN

El análisis de esta variable aparece enfocado al estudio de sus diferentes dimensiones. La primera de éstas hace referencia al tipo de interactividad que se permite, inclusiva (periodismo de código abierto) o autorial (se permite participar a los usuarios pero no hasta el punto de intervenir en la confección del ítem noticioso) (Light, 1998). Podría irse más allá, puesto que, dependiendo del tipo y grado de interactividad que se aplique, las estructuras resultantes pueden clasificarse del siguiente modo:
– Aleatorias: El usuario desconoce de antemano el destino al que le conducen los enlaces propuestos, añaden elementos lúdicos y de sorpresa.
– Fijas: Sólo son modificables (mediante sustitución) por el autor.
– Relacionales: Recogen información de los usuarios y, en función de ello, Organizan la información que se les muestra.
– Contributivas: Permiten al usuario e intervenir en los contenidos (generalmente, añadiendo cosas, como en los foros).
También hay que tener en cuenta qué grado de dialogismo fomenta el ítem analizado. La interactividad ha ido adoptando diversas formas, algunas de ellas múltiples (un foro, una charla electrónica o chat) que pueden, a su vez pueden, ser o no moderadas, y también formas de comunicación uno a uno; hay formas de comunicación también asimétricas, entre un único interlocutor de un lado y múltiples del otro, (por ejemplo, una entrevista con los lectores). Asimismo, se debe considerar el modo de temporalidad de la comunicación interactiva que se establece, teniendo en cuenta que ésta puede producirse de forma síncrona o asíncrona. La manera de llevar a cabo este interactividad es otro de los aspectos a considerar. Esta técnica puede ser dialógica (correo electrónico, foro, chat, SMS) o estar basada en la personalización en sus diferentes formas: sistemas de búsqueda o adaptación de la interfaz de usuario a las necesidades de éste (Paul y Fiebich, 2002).




TEMPORALIDAD

Las características del nuevo medio han hecho que los tiempos de producción y de recepción se hayan altera do sustancialmente. Los acontecimientos pueden ser reflejados en el discurso de los cibermedios de manera más ágil y sin temor a la limitación de espacio. La densidad de estos, variable mensurable y definida como el número de acontecimientos por unidad de tiempo, es, debido a la tecnología digital, mucho mayor, porque la discriminación de acontecimientos que devienen noticiosos es menor.


Para empezar, la distinción entre sincronismo y asincronismo que dividía los medios escritos (impresos) y los audiovisuales se ha difuminado. Las producciones informativas audiovisuales ya no son únicamente de recepción síncrona, sino que puede procederse al archivo de las informaciones, para su descarga y consumo por parte del usuario cuando éste disponga. Eso trae consigo la ubicuidad de la información. Todo ello añade un nuevo elemento: la tempestividad, es decir, el periodo de permanencia de un producto informativo, su vigencia, el tiempo que podemos dejarlo disponible sin que pierda actualidad, bien considerado en s í mismo como una unidad discreta (una noticia del día, por ejemplo), bien porque se incluye luego como información contextual de otra noticia más reciente.
La información puede ser sometida, por otro lado, a una renovación continua, bien por acumulación, añadiendo nuevos datos, referencias, documentación o informaciones que se vinculan a la principal; bien por sustitución, es decir, un nuevo (ciber)texto reemplaza al antiguo, al que queda obsoleto, lo que ocurre a menudo en las informaciones de última h ora (“efecto palimpsesto”).


Espero sus comentarios y sugerencias..!





1 comentario:

  1. Me gusta mucho tu blog, presentas diversas formas de entender cada tema.

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